Rumbo a una crisis del empleo

La vulnerabilidad del empleo en el Perú está marcada por profundas desigualdades que, aunque no son nuevas, la pandemia las sacó a relucir. La nueva encuesta de opinión del IEP nos brinda información muy importante al respecto.

De abril a mayo, las personas que están trabajando aumentaron de 25% a 36%. Sin embargo, las personas que se quedaron completamente sin empleo siguen siendo 3 de cada 10 peruanos. Esto implica que la ligera recuperación laboral se ha dado principalmente en dos grupos: trabajadores que mantenían su empleo, pero no lo ejercían y, en menor medida, personas que normalmente no trabajaban (estudiantes, jubilados, amas de casa, etc.), pero que ahora tienen que conseguir algún ingreso para su hogar.

La encuesta revela, además, que las personas desempleadas en abril y mayo eran en su mayoría trabajadores independientes, informales, de áreas rurales, con estudios básicos y de nivel socioeconómico bajo. En cambio, las personas que vieron una ligera recuperación en su empleo son las que mejor pueden enfrentar la cuarentena: trabajadores dependientes, formales, mayoritariamente de Lima Metropolitana, con estudios superiores y con capacidad para trabajar a distancia.

Esta situación genera que las medidas de recuperación económica previstas para junio deban priorizar a las personas más vulnerables. No solo para mejorar su situación económica, sino también para evitar que por la necesidad de conseguir algún ingreso se arriesguen a contraer el Covid-19. No podemos perder de vista que mitigar la vulnerabilidad en el empleo es fundamental para enfrentar esta crisis.

Columna publicada en La República, 12 de junio de 2020.