Es difícil abstraerse de comparar estas elecciones con las de 2021. En la segunda encuesta de marzo de 2021 un 27% no elegía a nadie, ahora es un 30%, la indecisión es similar. Durante los primeros meses de las campañas los más decididos suelen ser los hombres y quienes viven en Lima. Esto, sumado al hecho de que ahora el electorado se ubica más a la derecha que hace cinco años, explica por qué hasta ahora los candidatos de derecha han copado las posiciones punteras de las encuestas.

En la última encuesta del IEP previa a las elecciones de 2021 (realizada a inicios de abril) también aparecían en primer lugar tres candidatos de derecha: Fujimori, De Soto y López Aliaga. Aunque también aparecía en la foto Castillo, que iba mostrando una fuerte subida. En la encuesta actual hay algunas similitudes, aunque no son idénticas. Que Fujimori aparezca en primer lugar (aunque estadísticamente esté empatada con López Aliaga) se explica más por la caída de López Alaiaga que por un aumento de las preferencias hacia la candidata.  La caída de López Aliaga se percibía en la encuesta anterior y ahora es estadísticamente significativa: una mala noticia para el candidato a menos de dos semanas de las elecciones. Ha crecido la intención de voto por varios candidatos (con 5% o más) como Álvarez, Sánchez, Nieto y Belmont, también Pérez Tello y Espá aunque no alcanzan el 3%. Belmont es una sorpresa, puede ser solo coyuntural por el efecto de la primera ronda de debates.

La gran diferencia con 2021 es que no se avizora quién podría el caballo negro que llegue desde atrás y de la sorpresa. Castillo logró una fuerte conexión con un sector significativo de votantes, mientras que ahora son varios los candidatos que muestran indicios de esa posible conexión, pero en mucha menor medida, Álvarez, Sánchez y Belmont. Los partidarios de Álvarez y Sánchez piensan que “son del pueblo” y los de Belmont valoran que no tenga antecedentes y que tuviera una buena gestión como alcalde.

Nada está dicho aún, sobre todo teniendo en cuenta que la mitad de los electores decide su voto durante la última semana antes de las elecciones. Dicen que recordar es volver a vivir, pero este recuerdo exagerado de 2021 hace que ese sentimiento de volver a vivir sea una angustiosa expectación.

Columna publicada en La República, 3 de abril de 2026.