Aunque ha disminuido el porcentaje que no elige a ningún candidato viable (de 44.5% a 35.8%), la última encuesta del IEP muestra que persiste la incertidumbre: No se vislumbra un ganador claro, y si bien un 39% cree que puede ser alguien que encabeza las encuestas un 38% cree que el vencedor final será un candidato que aún no despunta en ellas.
Rafael López Aliaga continúa primero sin variación, con mayor respaldo en la capital (23.1%) que fuera de ella (10.3%). Con respecto a encuestas anteriores, el porcentaje de indecisos se ha reducido algo, lo que se traduce en pequeños incrementos en varias candidaturas. Sin embargo, con más de treinta postulantes, estas mejoras casi nunca resultan estadísticamente significativas. La única excepción el caso de Roberto Sánchez (que pasa de 0.6% a 2.4%). Dado que los indecisos siguen siendo más fuera de Lima, es posible que este candidato u otros de ideología similar, incrementen sus opciones en las próximas semanas.
Es difícil estimar el impacto de la vergonzosa actuación del Congreso en el nombramiento de José María Balcázar en el electorado, uno de sus de los efectos podría ser el hartazgo y por tanto un mayor distanciamiento de la política (el interés en la política ha disminuido en el último mes). Lo más preocupante sería que se consolide la idea de que elegir presidente importa poco si el Congreso puede removerlo en cualquier momento, aunque sean presidentes muy poco idóneos como Boluarte o Jerí, ambos inicialmente respaldados por ese mismo Congreso.

