Mientras políticos, periodistas, analistas y público interesado siguen de cerca las encuestas electorales, la ciudadanía se enfrenta a unas elecciones en un contexto de minicrisis políticas continuas, años de fragmentación política y una gran desconfianza. En este escenario es totalmente incierto quiénes pasarán a segunda vuelta, algo similar ocurrió en 2021.

Vayamos a los dos porcentajes más altos de intención de voto: los desencantados y los indecisos.

El grupo que denominamos desencantados corresponde a quienes indican que no votaría por “ninguno o que votarían blanco o nulo. Para la mitad de ellos las elecciones son poco o nada importantes, tienen poco o nulo interés en la política y creen que es posible un fraude electoral. Sin embargo, es muy probable que este grupo, o la mayor parte de este, vaya a votar. Pueden estar desencantados, pero ausentarse es costoso, por lo que probablemente al final, ante la falta de un candidato propio, voten a la contra: para evitar que gane quien les genera mayor rechazo.

Otro grupo igual de importante es el de los indecisos, es decir, quienes responden que no saben o no precisan una respuesta ente los candidatos propuestos. Este grupo reconoce la importancia de las elecciones, el 75% considera que son muy o algo importantes. Sin embargo, no sabe aún por quién votar. Y no, no se trata de si leyeron o no los planes de gobierno, vieron sus hojas de vida o estudiaron a su plancha y congresistas -eso no define el voto- sino de algo más profundo: hasta el momento ningún candidato ha conectado con ellos.

Yendo a otros porcentajes, quien más crece es Grozo. Se trata, sin embargo, de un perfil de crecimiento diferente del que tuvo Castillo en 2021. Castillo irrumpió en un contexto de fragmentación política y pandemia. El principal problema era las muertes por Covid-19, la ciudadanía pedía cambios y llegó Castillo. Su intención de voto era mayor en el Perú rural y en el Perú urbano no capitalino. Grozo, en cambio, tiene una mayor aceptación en Lima. Otra diferencia es la edad de los adherentes: Grozo es más popular entre los jóvenes, mientras que Castillo tenía mayor intención de voto entre los mayores.

En la primera vuelta de 2021, la mitad de los encuestados decidió su voto la última semana antes de la elección. Parece que esta vez ocurrirá lo mismo. Y justamente esa es la semana en que está prohibida la difusión de encuestas electorales: será en gran medida una elección a ciegas.

Columna publicada en La República, 13 de marzo de 2026.