Aprobación de organismos electorales y percepción de fraude

Es difícil comparar la aprobación de los organismos electorales en dos periodos de elecciones distantes no solo por el tiempo sino por el contexto en que se dieron. Las elecciones de 2021 se llevaron a cabo en medio de la pandemia y las actuales se dan en un contexto de debilidad institucional en general. Y es de esa manera que se deberían entender las cifras de aprobación tanto en el JNE como la ONPE entre marzo 2021 y marzo 2026.

La percepción de la posibilidad de fraude electoral ha estado presente en diversas elecciones, no solo en las de 2021. Tal como midió el JNE en sus encuestas de 2016 y 2021 la percepción de la posibilidad de fraude es alta. Lo mismo sucede con las cifras que hemos registrado en las encuestas del IEP en noviembre de 2025 y en marzo de 2026. Ocho de cada diez encuestados creen que es posible que se pueda dar un fraude electoral.

Lo que hay que señalar es que la sensación de fraude está asociada con factores contextuales en mucho mayor medida que con críticas al desempeño de los organismos electorales

Detrás de esa percepción, se encuentra sobre todo una profunda desconfianza en la política y en el sistema político, la percepción de que la corrupción corroe todo y sobre todo tiene una relación muy estrecha con la política. En la medición de noviembre de 2025 destacaba Lima porque creía en mayor medida que era posible el fraude, ya no es así, ahora es el sur con 86% que tiene esta percepción.

Columna publicada en la página web del IEP, 16 de marzo de 2026.